Stan Lee e Isaac Asimov: Dos miradas a la Ergonomía y a la integración.
- 2 abr 2018
- 3 min de lectura

El trabajo, una actividad de desarrollo del ser humano, es decir, este le proporciona acceso a diferentes bienes y servicios, además de la adquisición de vestimenta y alimentación.
Fijado y expuesto, en diferentes convenios del Derecho público internacional, tales como la convención internacional de los Derechos humanos de 1948, en su artículo 23, o artículos 6, 7 y 8 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, se recoge el Derecho al Trabajo como uno de los Derechos económicos, sociales y culturales.
Si nos centramos, en el articulo 23, este dice que, toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo, además se suma, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada.
Pero que pasaría, si esto lo vemos desde el punto de vista de la cultura popular.
Hace muchos años atrás, Isaac Asimov, planteó las leyes leyes de la robótica, expuestas en diferentes textos del autor, pero alcanzando su punto culmine en “El hombre Bicentenario”, está tríada legal presenta, tres postulados, los cuales, son:
.Un robot no hará daño a un ser humano, ni permitirá con su inacción que sufra daño.
.Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entrasen en conflicto con la primera ley.
.Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda.

El proceso laboral, conlleva consigo, la repetición una y otra vez de las funciones establecidas por contrato, y el ambiente como atenuante o proceso de desarrollo, esto al no tener muchas veces instancias de relajación en forma interna dentro del trabajo, provoca stress y alteraciones laborales además de familiares, es decir, una “deshumanización”, si bien existen profesionales acorde a las tareas, no muchos resisten la presión, volviendo al punto anterior ¿Cuántos países realizan actividades de relajación al interior de sus trabajos como lo.hace por ejemplo Japón?,Pero no todo está mal, la ergonomía, se ha hecho presente en el trabajo, otorgando mayor salud y protección al momento de desarrollar una tarea, como.por ejemplo tener la altura adecuada para realizar un trabajo frente al computador.
Hoy en pleno siglo XXI, ya existe un robot que fue reconocido con derechos y como ciudadano, su nombre Sophia, ¿Derechos humanos y Roboticos?
Somos humanos o somos robots?,si somos los primeros, porque discriminando, por raza y color.
Este tema fue tratado por por Stan Lee y Jack Kirby en septiembre de 1963, en las páginas del cómic The Uncanny, en X-Men # 1, que abordaba las vivencias de un grupo de mutantes, con diferentes habilidades que los hacían diferentes.
Estos mutantes, tenían diferentes formas y colores, lo cual lamentablemente los diferenciaba con los Homo sapiens, habían muchos con características humanas, mientras otros que poseían diferentes colores, esto provocaba, el rechazo hacia este grupo.
Pero esto que tiene que ver con los derechos humanos; específicamente al derecho al trabajo, simple, al igual que ocurre en aquella novela gráfica, discriminamos lo que no entendemos, si una persona es extranjera, no la integramos, si hay personas que utilizan sillas de ruedas, cuantas de ellas trabajan en un ambiente que les permita desarrollarse, es decir, tener los espacios para que se desplace correctamente.
Isaac Asimov y Stan Lee, presentaron problemas sociales, desde otro punto de vista, y dieron a conocer diferentes visiones sobre los derechos humanos y laborales.


Comentarios