Una conmemoración; continua la lucha por los derechos de la comunidad LGBTTTIQ
- 17 may 2018
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A medida que el mundo avanza, las sociedades se van transformando, desde las formas del pensamiento, hasta las acciones del día a día.
Hace 28 años, el día 17 de Mayo se conmemoró la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales por parte de la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), posteriormente, cada año en esta fecha, se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia aunque este último se incorporó en el 2015, el objetivo principal de esta fecha no solo es la conmemoración si lo avanzar en los derechos de la comunidad en todo el mundo.
Hoy en día los derechos de la comunidad LGBTTTIQ siguen siendo un reto en muchas partes del mundo, pues al parecer a pesar de que los derechos se fueron adaptando y se sigue buscando la aplicación, protección y promoción de estos derechos humanos, la comunidad sigue viviendo la lucha por el cumplimiento, y uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado es en el ámbito laboral.
Es cierto, que muchas organizaciones han adoptado políticas empresariales con la finalidad de ser incluyentes en su línea de diversidad, no solo para la comunidad LGBTTTIQ, si no también para personas con diversidad funcional, sin embargo la mayoría de las empresas aún son omisas en programas destinados a la comunidad o bien en renovar sus políticas empresariales y políticas de contratación.
Al hablar de inclusión, lo que buscamos es que las empresas entiendan las necesidades y problemáticas atendiéndolas desde un aspecto especifico en tratamiento y cuidado, pues como podemos ver al largo del tiempo, la discriminación a la comunidad LGBTTTIQ (como a otras minorías), es un aspecto de interseccionalidad, pues las acciones no son de manera independiente, si no que todos los prejuicios basados en la intolerancia se interrelacionan a manera de seguir con los patrones que manifiestan o muestran esta misma intersección en múltiples formas de discriminación.
Actualmente la mayoría de las empresas adoptan políticas que protegen contra el acoso u hostigamiento laboral, más todavía faltan muchas que logren tener observancia en temas de discriminación.
En México aún nos falta que las empresas cuenten con una política que proteja contra la discriminación que contemplen a todas las minorías de manera amplísima. Y que a su vez en los cambios mismos de empatía y sensibilización que las empresas permitan que los empleados se identifiquen como lesbianas, gays, bixesuales o transexuales con fines de que la fuerza laboral merme prejuicios.

Otros de los grandes retos a nivel empresarial es igualar los beneficios de seguro de vida, salud y jubilación para todos sus empleados sin distinción, si bien es cierto que en la actualidad las leyes mexicanas no lo permiten en muchos de los caso como en el resto de América Latina, aproximadamente el 61 % de las leyes tiene fallos en materia de igualdad, sin embargo aún muchas empresas declaran no ofrecen estos beneficios por cuestiones culturales y sociales o bien la falta de capacidad de las empresas para llevar acabo estos.
Los rezagos en temas de igualdad laboral son más amplios, pues actualmente la comunidad LGBTTTIQ no tiene beneficios a nivel familiar, pues en México aún las licencias por maternidad y paternidad quedan en limbo jurídico a la falta de leyes que respalden estos derechos, ya que todavía en temas de licencias de paternidad para parejas del distinto sexo, son poco aceptadas aun con los cinco días que la ley otorga.
Para la comunidad LGBTTTIQ, estos derechos quedan a interpretación o bien en la inaplicación; hablando de temas de familia la adopción, los tratamientos de fertilidad, alquiler de vientre son temas que para comunidad en muchos países siguen llenos de prejuicios y vacíos legales, sobre todo en Latinoamérica.
Los arduos trabajos para la conciliación y armonización legal, como social en la lucha por los derechos humanos, nos ha mostrado que nos falta mucho por andar, y en cuestión la laboral al garantizar los derechos humanos de todas las personas no faltas avanzar aún más.
Las empresas a nivel factor humano tienen un gran reto, ya que no solo trata de crear políticas empresariales no discriminatorias, si no que el tratamiento y aplicación se basen en las congruencias de mano de la responsabilidad social empresarial y los derechos humanos.
Las empresas actualmente tienen la obligación y el compromiso de ser empresas incluyentes, para que en conjunto con los Estados trabajen para disminuir las brechas de desigualdad.


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